015.- Aún me acuerdo cuando mi reloj hacia tic-tac, el de la chica de los ojos de gata era digital y no hacia ruido, quizás por eso nunca se sincronizaron.
014.- No creas que cada vez que recorro tu cuerpo con mis manos, mis labios, mi lengua,… es para hacerte sentir y disfrutar. No, es todo fruto de mi egoísmo para que el día de mañana cuando no estés poder recorrer cada centímetro de tu cuerpo con mi mente.