059.- La chica de los ojos de gata sabía que pasaría, él también pero mientras hacía cicatriz, luego serían todo risas, al fin al cabo eran dos gilipollas que se caían bien.
058.- La chica de los ojos de gata no quería hacerle daño pero poco a poco lo iba mermando. Él sabía lo que pasaba pero cada día que transcurría sus fuerzas estaban sucumbiendo.
056.- Aquella noche recorrí el cuerpo de la chica de los ojos de gata con mis manos una y otra vez mientras dormía, sólo había un objetivo que cuando llegue su ausencia poder tener un mapa en mi cabeza de cada rincón de su cuerpo.