055.- Aquella noche la chica de los ojos de gata se quedó con toda la ropa de la cama y me dejó frio. A los pocos días volvió a dejarme frío pero estábamos en medio de la calle.
054.- Le dije a la chica de los ojos de gata que no quería nada, que estaba sanando mis heridas. Ella dijo que mejor que así estaba más blandito por si tenía que volver a acuchillar y me hizo el lio.
053.- Aquella noche la chica de los ojos de gata estaba triste, le dije que la comería enterita. Ella me respondió que aquel día tenía un regusto amargo, mi respuesta fue simple: "como la cerveza y me encanta".