077.- La chica de los ojos de gata volvió a aparecer de la nada, ella era así. Le gustaba voltear mi vida como el que tira el que tira el tablero cuando se enfada jugando al Monopoly.
076.- Aquella tarde pasaba la gente y la chica de los ojos de gata volvió a pasar de mí, se acercó hasta mi mesa y pasó de largo. Ella era así, tan cerca y tan lejos.
075.- ¡Ay! Cuantas personas eran la chica de los ojos de gata y cuantas personas tenía que ser yo para ella. Al final nos volvimos a hacer el lío. Tantos años ya y aquí seguimos tan juntos como separados.